Ruta Transpirenaica 2017 – Crónica D2

Hoy, como avisamos ayer, día marcado por la nieve. Como esperábamos, la pista que va de Tregurà a Ribes sigue intransitable, así que hemos cogido una ruta alternativa y bajando hacia Camprodon nos hemos desviado por el pequeño pueblo de Abella. Al coger esta alternativa hemos podido disfrutar de la famosa ruta de la Collada Verda. La verdad es que ha merecido la pena, esta pista estrecha que ha necesitado de reductora para las bajadas.

Y no nos hemos olvidado de qué día estamos hoy, Domingo de Ramos. Una forma peculiar de celebrarlo con un poco de vino, que aunque no estaba bendecido nos ha sabido a gloria. De allí, dirección Puigcerdà para encontrar un buen lugar donde poder reponer fuerzas, comer un poco y estirar los pies.

Encontramos un buen sitio en lo alto de las montañas, justo en la estación de esquí nórdico de Guils Fontanera. Allí llegamos la punto más alto y también con nieve. Paramos y montamos campamento: un buen aceite,  embutidos de Vilallonga de Ter y algo calentito para el pequeño del grupo.

Después de una breve comida gracias a la lluvia y medio nieve, nos dirigimos hacia la ruta del Contrabandista, aunque por la fecha que estamos, todavía no es transitable.

Así que ya hemos puesto rumbo hacia Andorra la Vella. Ha sido un día con pistas de altura y unas vistas de escándalo. La naturaleza nos ha enseñado su mejor cara con todo su esplendor.

Mañana nos toca visitar un par de mecánicos en busca de un tornillo que ha saltado pero se presenta un buen día. Mañana toca llegar al pirineo de Lleida. Veremos como están las pistas pero la diversión sigue asegurada.